Camboya, entre naturaleza virgen y playas de ensueño

Situado en el sudeste asiático, Camboya es un destino turístico menos conocido que su ilustre vecino, Tailandia. Sin embargo, no tiene nada que envidiarle, sino al contrario. Con casi 15 millones de habitantes y una superficie de 181.000 km², Camboya cuenta con un medio ambiente en buen estado de conservación y una biodiversidad rica, capaces de atraer numerosos turistas. La vida aquí avanza según el ritmo marcado por el río Mekong, que atraviesa el país y pasa por la capital, Phnom Penh. Opte por cruzar el país en barco o bien hágalo por carretera y disfrute de unos paisajes asombrosos. En el trayecto descubrirá lugares suspendidos en el tiempo y, en particular, la aldea de pescadores Kampong Cham, en el extremo sur. Aproveche igualmente la ocasión para visitar el Parque Nacional de Bokor al suroeste, un paraje lleno de misterio.
Después de descubrir tales paisajes increíbles, la ciudad de Sihanoukville es el sitio ideal para relajarse. Esta estación balnearia alberga numerosas playas de arena blanca, bañadas por aguas cristalinas y tranquilas. El clima se presta fácilmente a la relajación, con temperaturas comprendidas entre los 25 y 35ºC durante todo el año. No obstante, le aconsejamos que vaya entre noviembre y mayo, pues el resto del año está sujeto a fuertes lluvias. En cualquier caso, Air France ofrece vuelos regulares a Camboya. Para evitar inconvenientes, no olvide informarse sobre las condiciones de estancia antes de su viaje.

Descubriendo Camboya, su capital y su patrimonio

Aparte de su vegetación y naturaleza, Camboya fascina por el rico patrimonio cultural legado por su pasado. Comience por visitar Phnom Penh y no dude en montar a bordo de un touk touk para impregnarse del ambiente de la ciudad. La capital rebosa de tesoros por desvelar: el Palacio Real (que alberga la Pagoda de Plata y varios budas), el Mercado Central o el Museo Nacional.
Pero la verdadera atracción de Camboya es, sin duda, la región de Angkor, cerca de la ciudad de Siem Reap. Antigua capital del Imperio Jemer, este emplazamiento alberga cientos de templos de arquitectura y adornos increíbles. Necesitará varios días para descubrirlos todos, tras lo cual todavía le esperan más sorpresas, dada la belleza inconmensurable de este parque arqueológico. Si sigue usted ávido de hallazgos, diríjase hacia Battambang. Esta provincia, situada al noroeste, alberga también numerosos templos, el magnífico lago de Kamping Pouy, así como el santuario Phnom Sampov. En el viaje, le sorprenderá la acogida siempre afectuosa de los camboyanos. Si en el futuro no regresa por el país en sí, lo hará sin duda por sus habitantes. Para una búsqueda del relax, de descubrimientos y de encuentros inolvidables, Camboya sabrá cómo seducirle.

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