Parque de la Tête d'Or: la gran pradera lionesa

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Parque de la Tête d'Or: la gran pradera lionesa

Este parque, uno de los más grandes de Europa, exhibe con orgullo su vegetación en la tierra de la gastronomía.

El mismo año en el que Nueva York inauguraba Central Park (1857), el parque de la Tête d'Or también abría sus puertas. Si le apasionan los tesoros, ha de saber que, según la leyenda, aquí hay enterrada una cabeza de oro de Jesucristo, de donde viene el nombre del parque.

Los hermanos Bühler —unos paisajistas suizos— imitaron la geografía de su país y la trasladaron a este jardín inglés, que complementaron con un jardín botánico, un zoológico, un lago y varios edificios, como sus enormes invernaderos, el velódromo y la casa de los guardias. Posteriormente se erigió un monumento a los caídos en la isla del Souvenir (antes conocida como isla de los Cygnes). Cuenta con una rosaleda de más de 30 000 ejemplares de 350 variedades distintas que bajo ningún concepto deben perderse los amantes de estas flores.

El parque de la Tête d'Or es el lugar preferido de los lioneses de todas las edades para andar y pasar el día. Es cosa de cada uno elegir lo que más le gusta: un paseo romántico por el lago, clases de yoga en la hierba, caminar entre las flores, disfrutar de un picnic a la sombra de los cedros libaneses, asistir a las carreras de bicicletas…

Las estaciones dejan aquí su impronta, la ciudad desaparece y la naturaleza se erige en reina.

Parque de la Tête d'Or
69006 Lyon

Tel.: +33 (0)4 72 10 30 30