Noches blancas que nunca duermen

descubrir el entorno
Noches blancas que nunca duermen

En verano, los días se alargan como si la noche no existiera. ¡La excusa perfecta para salir de fiesta!

San Petersburgo es una ciudad a 60º de latitud norte situada por debajo, pero no muy lejos, del círculo polar ártico. Gracias a esta ubicación geográfica, el 21 de junio, durante el solsticio de verano, las noches son muy cortas.

En esta época, el sol apenas desciende en el horizonte y la luz sigue iluminando el cielo. Después del frío y la nieve del invierno, y de una breve primavera, es como si sus habitantes resucitaran. Cualquier pretexto es bueno para invadir las cafeterías, pasearse por las orillas del Neva y asistir a incontables festivales y eventos artísticos.

Los días interminables dan paso a noches prácticamente inexistentes, con un ambiente espectacular. Durante este período, que se extiende de mayo a mediados de julio, muchos curiosos visitan a la ciudad. No olvide reservar con mucha antelación el hotel y los billetes de teatro.