De Lorient a la península de Rhuys: el sur de la Bretaña

descubrir el entorno
De Lorient a la península de Rhuys: el sur de la Bretaña

La costa del sur de la Bretaña desgrana etapas portuarias y costeras de amarre forzoso.

De Lorient, ciudad portuaria del XVII, marcada por la conquista de las Indias, que brilla con luz propia, a la península de Rhuys, sembrada de acogedoras playas, salinas o criaderos de ostras, y embebida del espíritu de los duques de Bretaña —como recuerda el majestuoso castillo de Suscinio—, la costa que rodea el golfo de Morbihan ofrece lugares y paisajes excepcionales.
Port Louis y su ciudadela; Rochefort-en-Terre y sus callejuelas repletas de artesanos, donde el tiempo parece detenerse; las calles escalonadas de La Roche-Bernard, construida sobre una ladera rocosa; o Vannes, la capital, con sus casas de vigas vistas: entre dos agradables paradas, la naturaleza se hace fuerte. Espectacular, la península de Quiberon se extiende a lo largo de kilómetros de playas de arena fina, salpicadas de rocas y acantilados batidos por las olas que convierten este lugar en uno de los más famosos de toda la Bretaña para surfear, por no hablar de la ría de Étel, Carnac, y una plétora de islas: Groix, Belle-Île-en-Mer, Gavrinis, Île-aux-Moines, Houat y Hoëdic…