Tokio, la capital de los mil contrastes

Edo, pequeño pueblo de pescadores del siglo XV se ha convertido, en algunos siglos, en la megalópolis más poblada del mundo con más de 37 millones de habitantes, por delante de Nueva York y de Méjico.
Tokio se extiende sobre más de 2.000 km². Esta ciudad encierra numerosos contrastes entre la tradición y la modernidad: los rascacielos futuristas se juntan con los templos budistas o sintoístas, los cosplayers del barrio de Shibuya se mezclan con los japoneses en kimono tradicional y los grandes centros comerciales compiten con la artesanía nipona. Los dos aspectos cohabitan naturalmente en completa serenidad. A pesar de una aparente occidentalización, Tokio guarda una organización y un espíritu típico de Japón. El visitante encontrará todo lo que busca, y más aún, en esta ciudad que no teme las contradicciones. Muy extensa, prevea al menos una semana para descubrir Tokio y sus lugares insólitos e inolvidables.

Descubrir el Japón tradicional

Desde fuera, Tokio puede parecer una ciudad particularmente futurista donde toda señal del pasado ha sido sustituida por edificios grandes y tiendas de electrónica. Sin embargo, la capital nipona posee un gran número de lugares históricos o típicos del Japón tradicional, lejos de la imagen de megalópolis oriental. Esto lo notamos por los numerosos templos y santuarios de la ciudad.
Jornada tipo para descubrir el lado antiguo de Tokio:
En el distrito de Chuo, empiece su visita temprano por la mañana para recorrer el mercado tradicional de pescado del barrio de Tsukiji.
Continúe por el barrio de Asakusa y sus ryokan, albergues tradicionales, sus tenderetes y sus teatros. El barrio posee aires de la antigua ciudad de Edo. No se olvide de visitar el Senso-ji, el mayor y más antiguo de los templos budistas de Tokio.
Pasee en Koishikawa Korakuen por el barrio del mismo nombre. Encontrará uno de los jardines más bellos de Tokio.
Descubra después, el Palacio Imperial y sus jardines, en el corazón de la ciudad, así como el barrio de Ginza, el barrio chic y el Kabuki-za, el más célebre teatro de kabuki de Tokio.
Al final de la jornada, pase por la isla artificial de Obaiba atravesando el Rainbow Bridge. Desde la playa, tendrá una vista espectacular de la bahía de Tokio.

Tokio, una ciudad a 300km/h

Fans de la tecnología y de los aparatos de todo tipo, no sabrá hacia donde mirar en Tokio. Algunos barrios, como Shibuya, Harajuku o Roppongi son famosos por ser los lugares de moda. Construcciones impresionantes, salas de juego, J-pop y juventud kawaï han invadido las calles. Bienvenido al frenesí tokiota. Podrá encontrar las tiendas de moda y de diseñadores de tendencia, así como los nuevos conceptos de boutiques. También podrá probar los famosos karaokes, uno de los pasatiempos favoritos de los jóvenes japoneses.
Los edificios de Tokio son a veces excéntricos, a la imagen del célebre Asahi sky room dominado por una llama realizada por Philippe Stark.
En cuanto a los museos, sobre todo no se pierda el Museo Nacional de Tokio, el Museo Nacional de las Ciencias y de la Innovación sobre la bahía de Tokio y el museo Nezu que acoge objetos de arte japonés procedentes de colecciones privadas.

Antes de marcharse a Tokio

Air France propone numerosos vuelos cotidianos Madrid-Tokio. Tendra que realizar una escala en su vuelo en París o Ámsterdam. Puede reservarlos en línea y facturar directamente en nuestra web. El trayecto dura entre 15h y 18h según desde donde se salga. Para los turistas españoles, un visado no es necesario para estancias inferiores a 90 días. Para más tiempo, infórmese en la embajada de Japón o en los consulados.
Ninguna vacuna específica es necesaria para hacer un viaje a Tokio.

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