Preparar su viaje a Shanghái

La compañía aérea Air France propone numerosos vuelos cotidianos con salida desde París y con destino a Shanghái, en China. Nuestros vuelos directos duran once horas. Algunos incluyen una escala, por ejemplo en Pekín. Así, el viaje puede durar alrededor de 14 horas. Puede salir de los aeropuertos de Madrid, Barcelona u otros puntos de España, pero deberá, en cualquier caso, hacer escala en París o Ámsterdam. Alargando su viaje alrededor de 2 horas más.
En París, pasará por el aeropuerto Roissy-Charles-de-Gaulle. En Shanghái, llegará al aeropuerto Pudong, situado 31 km al este de Shanghái. Podrá desplazarse a la ciudad con el Mag-Lev, el tren más rápido del mundo, en bus, o en coche. Shanghái tiene otro aeropuerto, Hongqiao, reservado a los vuelos interiores.
Seis horas de desfase horario separan España de Shanghái en verano, y siete en invierno. Cuando es mediodía en España, ya son las 18 horas en Shanghái.
Para entrar en China, y llegar a Shanghái, necesita un pasaporte válido al menos seis meses tras la fecha de salida del territorio, así como un visado (60 días máximo para un visado turístico).
El clima, Shanghái, es de tipo subtropical húmedo. Los veranos son caluros y húmedos y en invierno, más bien fríos. El período más agradable para visitar Shanghái es entre los meses de mayo y junio.

Shanghái, ciudad símbolo del desarrollo de China

¿Ha comprado su vuelo para Shanghái ? ¡Shanghái es la ciudad más grande de China, y una de las metrópolis más grandes del mundo, con más de 23 millones de habitantes! La ciudad está situada sobre la rivera Huangpu, próxima a la embocadura del Yangzi Jiang, al este de China.
Shanghái está dividida en dos partes: Puxi, la vieja ciudad, y Pudong, la nueva ciudad, que ve florecer, tras los años 1990, numerosos rascacielos, dando a Shanghái un aspecto de ciudad ultra moderna. Miles de empresas se instalan en todos sus rincones.
De hecho, tras varios años, los barrios con edificios tradicionales han sido completamente arrasados para ser reconstruidos con materiales modernos.
¡Hoy en día, Shanghái también muestra una visión espectacular, mezcla de edificios coloniales, tradicionales, y de monumentos comunistas!
Tras los años 80, China se abre a la economía del mercado, sobre todo tras el reinado de Deng Xiaoping. Así que, Shanghái ha cambiado radicalmente de cara hasta el punto de que la ciudad ha sido elegida para acoger, en 2010, la exposición universal. En resumen, Shanghái es verdaderamente un símbolo del despegue económico de China.

Shanghái: entre barrios tradicionales y ultra futuristas

¡Cogiendo un billete de avión para Shanghái , se verá abrumado por el futurismo de esta megalópolis! ¡Las torres, altísimas y numerosas, se elevan a un ritmo frenético! La torre más alta sigue siendo la Perla de Oriente, torre de radiodifusión, que culmina a 468 m. Los turistas pueden subir hasta los 263 m y disfrutar de una increíble vista sobre Shanghái.
Hay que decir que Shanghái ofrece arquitecturas muy diversas. Por ejemplo, podrá visitar el templo de Longhua, el más antiguo y más importante monasterio de la ciudad, las antiguas residencias de Sun Yat-Sen, fundador de la República de China o de Soong Ching Ling, "madre de la China moderna", y Lu Xun, célebre escritor chino. ¿Y por qué no se da un paseo a lo largo de The Bund ? Disfrutará de una magnífica vista sobre la línea del horizonte de Shanghái. Podrá también hacer compras en la calle peatonal de Nanjing, gran arteria de 5 km de largo.
¿Cansado por el tumulto de Shanghái? Concédase una pausa en el remanso de paz del jardín Yuyulane: dos hectáreas de vegetación con kioscos, puentes y lagos.

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