Camerún, culturas y paisajes variados

Con sus 20 millones de habitantes y ubicado en el golfo de Guinea, Camerún dispone de riquezas naturales y culturales incomparables en África central. Camerún, cuyo perfil fronterizo haría pensar en el dibujo del continente africano al revés, revela un mosaico de paisajes muy poco conocidos para los turistas. Con una superficie de 475.442 km2, el país presenta una variedad climática (saheliano al norte y tropical al sur) que permite desplazarse por el territorio durante todo el año. Puede informarse en el Ministerio de Asuntos Exteriores acerca de las condiciones de estancia. Con varios vuelos regulares por semana, Air France facilita conexiones con las dos capitales de Camerún: Douala, la capital económica y la ciudad más poblada del país, y Yaoundé, denominada "la ciudad de las siete colinas". Una vez llegado a una de estas metrópolis francófonas, demórese contemplando los principales monumentos, como las construcciones de la época de la colonización alemana, en Douala, o en Yaoundé, el Palacio Real de Charles Atangana y el Museo de arte del monasterio benedictino que guarda una colección de máscaras africanas.

De los paisajes lunares de Camerún a la exuberancia de la fauna salvaje

Al extremo norte del país, la aldea de Rhumsiki es un enclave turístico por excelencia. Un paisaje lunar sobrecogedor, es célebre por su peñasco, ¡cuya forma fálica le ha valido el convertirse en lugar de rito de paso para mujeres estériles o jóvenes casadas! Al oeste de Camerún se extiende a lo largo de 400 km la cadena montañosa, hasta Bamenda. Entre la espesa bruma que envuelve a las heveas, los cafeteros y demás bananeros y montañas verdosas, ¡no sabrá por dónde empezar!
Al norte del país, los parques nacionales son perfectos para maravillarse ante la fauna salvaje. Refugio de paz, Camerún cuenta con numerosas reservas naturales y parques nacionales. El más famoso es el de Waza, en el extremo norte. Con 170.000 hectáreas, es uno de los mayores escenarios de las correrías de leones, jirafas, guepardos y elefantes. Bajando un poco, hacia Garoua, llega usted al territorio favorito de los rinocerontes, el parque de Bouba Ndjida. Siguiendo en las inmediaciones, el parque de la Benoué guarda a buen recaudo los impulsos de Derby, uno de los mayores antílopes. En el sureste, la reserva de Dja, declarada patrimonio mundial de la Unesco, es la más grande de Camerún. Aquí podrá avistar una de las especies más amenazadas en el mundo: los gorilas.

¡No se vaya de Camerún sin una experiencia balnearia!

Con 400 km de fachada marítima, el país es un paraíso para los aficionados a la pesca y a los deportes náuticos. Para la ociosidad, la región de Kribi es la Riviera camerunesa por excelencia: ¡ahí le aguardan playas de arena blanca con sus cocoteros! Más insólita es la arena negra y volcánica de Limbe, a 80 km de Douala: un sitio que vale la pena descubrir. Un poco más al sur, las cataratas de Lobe bien se merecen un desvío. Para los más deportistas, opten por una ruta senderista, al asalto del monte Camerún, a más de 4.000 metros de altitud. Aquí tiene lugar en febrero la "Carrera de la Esperanza", en la cual los mejores participantes ¡suben los 42 km de ascenso en solamente 4 h. 30 min.!

Prepare su viaje a Camerún